El único que no cambia es el idiota, porque no sabe que lo es"
Oscar Wilde

La primera condición para una decadencia es que la mayoría, las
personas más egoístas y cómodas, aquellas que nunca harían nada por
nada, esas, crean firmemente que no hay decadencia alguna en la
sociedad, es más, crean que están `en el mejor de mundos posibles´,
como diría Voltaire en boca de `Candide´. Y la segunda condición es
que las personas que ocupan mayores cargos, los dirigentes, aquellos
que tienen los medios de control de la sociedad también nieguen
totalmente, al menos en público, que exista la menor decadencia, es
más, que crean que el futuro será siempre mejor y solucionará los
problemas que no han solucionado en las últimas décadas ellos,
usando el mismo sistema que hasta ahora no han funcionado.... eso
que se llama `progresismo´.
Ni el pueblo ruin y borracho de la Roma decadente, ni los emperadores
y senadores corruptos y adinerados, repletos de esclavos y vacíos de
virtudes, creían en la decadencia incluso cuando era ya un hecho
manifiesto.
Y es que el necio no cambia porque no sabe que es necio, y el malvado
no cambia porque no sabría dejar de serlo. Así las decadencias son
siempre una cabalgata de necios dirigidos por malvados.... todos
corriendo alegremente hacia el desastre, unos por estupidez y
comodidad, y otros por ambición egoísta del presente y desprecio del
futuro. Unos creen que `ya lo arreglarán´ y otros `después de mi el
diluvio´.
La Iglesia se pudre en decadencia mientras los fieles van a misa como
si nada pasara y los obispos pactan y comen en la misma mesa en la
que los masones y laicistas cavan la ruina de la religiosidad.
Ese pacto infernal entre las masas y los malvados es el signo de los
tiempos, lo ha sido siempre.
Por eso el combate contra la decadencia es siempre un combate contra
el signo del tiempo, es y ha sido en todo momento un combate heroico
contra arriba y abajo.
EL GRAN ESTILO COMO TERMÓMETRO DE DECADENCIA."Los pueblos modernos de Europa son rebaños de siervos. La
ciudadanía es una capitidisminución máxima. El régimen
democrático con su opresión sistemática y creciente nos ha
enraizado ya en el alma el sentimiento de la opresión, hasta el
punto de que va convirtiéndose en un temor enorme, en el que
todo nos parece inconveniente y subversivo; así nos aplana,
nos embrutece, nos disminuye, y de aquí la degradación, el
rebajamiento de los caracteres, la decadencia progresiva, la
mediocridad en todo, la lenta degradación de todos los valores
culturales..."
"Las Tinieblas de Occidente", Vicente RiscoPara detectar la enfermedad de la decadencia no hay nada mejor que
analizar en que estado se encuentra el Gran Estilo, o sea como ve la
sociedad los actos de estilo digno, hechos singulares de heroísmo o
sacrificio, actos que muestran una entereza humana profunda, una
sensibilidad excelsa y elegante, una alta consideración de lo humano,
allí donde el comportamiento se hace honorable en extremo, ese Gran
Estilo que distingue la Calidad humana. Ver donde el Arte es sensible,
donde la generosidad florece y la respuesta a la grosería es la
dignidad.
En la sociedad llamada `occidental´ actual, mejor sería llamarla
mercantil y sionista, podemos ver que todo aquello que se muestra al
gran público es bajo y cutre, y aquello que podría reflejar en Gran Estilo
es despreciado como `antidemocrático´, `extremista´, `no dialogante´,
`elitista´, etc...
Hay a nivel de personas anónimas grandes hechos y heroicos
comportamientos, seriedad y Estilo, pero todo ello se mantiene en el
entorno privado, quedando para lo público la grosería más repulsiva, la
vulgaridad, lo grotesco y chabacano, todo aquello que agrada a las
masas más rebajadas y a la gente de gusto más grosero.
Ya no tiene sentido pedir la `palabra de Honor´, ni fiarse de una
respuesta honorable, no hay lugar para la vergüenza ante el deshonor
o la deuda impagada, no hay comportamientos nobles aunque sean a
costa de perder cargos o prebendas, no hay ya rebeldes por lo alto sino
por lo bajo. O sea, actualmente cuando alguien nos dice que es un
rebelde suele significar que es aun más repulsivo, con gustos más
repugnantes y bajo que lo que la sociedad admite, es la rebeldía por lo
bajo. El rebelde que se jacta de ser transexual, drogadicto o partidario
del más completo libertinaje. Lo que no hay es el Rebelde de antes, el
que lo era porque consideraba a la sociedad ruin y rebajada y su
rebeldía era contra la miseria del que dirán social frente a una
conducta extravagante por lo noble y radical. Quevedo o Drieu la
Rochelle, por poner dos ejemplos, Unamuno o Catón.... los que
preferían la muerte o el destierro a ceder su ética. Ahora el perseguido
pide recompensa o compensación económica, antes solo quería su
Honor.
Ya no hay grandeza ni en la conducta ni en el Arte, y solo queda esa
personalidad fuerte en individuos aislados sin repercusión social.
La prensa es el patíbulo de lo grande y el vocero de lo mínimo, todo lo
que sale en los medios de masas es ínfimo y gente rebajada y
semianimalesca (con gran perdón para los nobles animales).
"Pero la más terrible experiencia del Kali-Yuga occidental es la que se
obtiene examinando la psicología del europeo moderno, del homo
urbanos típico. Se vé como las personalidades se pierden en el
funcionarismo social, como se secan los corazones y se estrechan los
cerebros, como se pierde la sensibilidad para las grandes ideas y las
grandes pasiones. El filisteísmo, la cobardía, la falta de sinceridad y de
voluntad, la mala conciencia, se han adueñado de todas las almas, y
los pocos espíritus vigorosos fracasan ante la hostilidad del medio.
El europeo es un hombre miserable física y espiritualmente,
degenerado en la vida ciudadana, como los animales degenerados en
la domesticidad.
Así la vida se ha empequeñecido, se ha hecho mezquina y cobarde,
hipócrita, taimada, sin ideal. Así el tono general de la civilización
europea es la bajeza".
Esta descripción exacta es de
Risco, hace ya muchos años, y
seguramente si hubiera conocido el mundo actual ni siquiera se
hubiera molestado en criticarlo, pues no hubiera podido concebir el
grado de bajeza al que hemos llegado ahora.
Hace poco un tribunal suizo ha condenado al dirigente de la asociación
de protección animal Erwin Kessler por `discriminación racial´ al
condenar el crimen ritual contra animales de los judíos y musulmanes.
Kessler es uno de esos individuos aislados, anónimos, jamás mostrados
sino en condenas, que pone por delante su compasión por los
animales, su amor a lo digno, a su comodidad o interés... y pese a que
su intención era solo salvar a pobres animales de unas muertes
horribles y dolorosas, lo único que logra es condenas y ataques.
Vivimos en una sociedad decadente, el termómetro del Gran Estilo lo
marca sin duda, y estamos llegando a lo más bajo.
LA ESPIRITUALIDAD COMO VICTIMA NECESARIA."La danza de lo político alrededor de lo religioso es en estos
tiempos actuales un compromiso y un apetito de los enemigos
de la Iglesia. Masones, judíos y marxistas, que con tanta
frecuencia son una misma cosa, encuentran un colosal
aliciente en la lucha político-religiosa. Viven haciendo lo
contrario de lo que dice y diciendo lo contrario de lo que
hacen. Proclaman la separación de lo religioso y lo político, y
no duermen espoleados por su ansiedad antireligiosa"
(
Onésimo Redondo, Libertad num 39, 7.3.32)
Toda sociedad sana se sustenta en unos Valores que de alguna forma
conforman su `espíritu´. No se trata de dioses, sino de Valores en el
fondo. El mundo decadente desprecia a los dioses pero ese desprecio
oculta la realidad: el odio y la voluntad de eliminar a los Valores
esenciales que sustentaban a esos dioses.
Por ello aunque en el NS no hay una religión oficial, ni es un
movimiento de restauración religiosa, y aunque en el NS hay
camaradas paganos, cristianos, agnósticos e incluso algún islámico, lo
que une a todos ellos es esa defensa de la `espiritualidad básica´, no de
religiones sino del reconocimiento de los Valores esenciales.
El materialismo como concepción del mundo no es nefasto por su duda
sobre los dioses sino por su consecuencia sobre los Valores. Cuando
solo se cree en lo útil, lo material, lo que cumpla con deseos y
egoismos propios, es inevitable es caer de los Valores elevados y el
establecimiento de los más ruines aspectos de lo humano como
`valores esenciales´. Y al fin el relativismo, ese todo vale que iguala lo
sublime con lo miserable, todo al `gusto´ de cada cual.
La democracia, por ejemplo, pone como `valor´ esencial es `deseo´, es
el deseo de la mayoría el único valor esencial. Y así la usura o el
homosexualismo serán o no aceptados dependiendo solo de ese
`deseo´ mayoritario, no de su ajuste o no a Valores humanos
esenciales.


El mundo decadente odia las religiones, pero sobretodo odia el
sentimiento espiritual, ese sentimiento de que hay algo superior al
egoismo del deseo.
Por eso las declaraciones de laicismo y `separación de política-religión´
ocultan normalmente un deseo irreprimible de anular por todos los
medios la educación espiritual y la enseñanza de Valores esenciales.
El mal llamado laicismo NS (en realidad deberíamos decir la a-
confesionalidad del régimen NS) tiene un sentido muy distinto, y está
dirigido a evitar
el error de la teocracia, o sea el intento de una clase
sacerdotal en asumir el poder temporal político, en vez de dedicarse a
su deber, a orientar sobre los Valores que debe seguir la sociedad.
En el NS hay una profunda mística espiritual, una visión clara de lasupremacía de los valores frente al interés, y con ello la intención dehonrar mediante formas públicas esos Valores.
Así las ceremonias por
los caidos, los desfiles de antorchar nocturnas, las fiestas campesinas
en las cosechas, las sencillas ceremonias religiosas populares, todo era
apoyado y promocionado por el NS como formas de recordar
`religiosamente´ (en el sentido amplio de la palabra `religión´

los
Valores que sustentan cada una de esas ceremonias: el Honor de los
que se sacrifican por el interés común, el espíritu comunitario (racial si
se quiere usar esa palabra), la belleza de la vida en la Naturaleza, la
dignidad del Trabajo frente al dinero, el amor al prójimo cristiano, ect....
Hace poco Tahar Ben Jelloun, judío sionista y como tal miserable
premiado por el Sistema, pide eliminar la posibilidad de que las
mujeres islámicas lleven el pañuelo en las escuelas de Francia. Habla
del laicismo como la mejor salida democrática. Por supuesto no critica
a Israel, estado confesional donde lo haya, al poder de los rabinos allí,
el uso del bonete judío, etc...
Nosotros opinamos todo lo contrario, incluso en Europa es positivo que
los inmigrantes (mientras no se logre su reintegración a sus pueblos de
origen) lleven todo tipo de identidad que los agrupen en comunidades
propias. El laicismo es un atentado a la identidad y un camino más a la
igualdad globalizadora del sistema.
El sistema tiene como primer enemigo el Gran Estilo, o sea los Valoressublimes. Y como segundo la espiritualidad que es la visión externa yritual de esos Valores.En La Vanguardia del 24 -6-03 se expone como la Constitución Europea
que trata de imponer la usura internacional se intentaba nombrar como
bases de los orígenes de Europa a los masones (llamados `las luces´

,
pero evitando toda mención al cristianismo.
El marxismo se ve identificado en `las luces´, como materialismo
científico que se cree. Pero el cristianismo y los valores espirituales no
pueden ser aceptados como base de la Europa de la Usura.
Para ver hasta donde ha llegado la decadencia democrática, bastaría
recordar aquel texto de Indro Montanelli en La Vanguardia 6-5-01,
sobre 'Honradez en Política'. Decía Montanelli que tenía que reconocer
que Hitler era honrado.... Y por tanto la honradez no debe ser una
virtud en política. Y nos contaba el caso de Giolitti, ministro italiano que
tuvo el epíteto de 'ministro de la mala vida', porque al no poder
derrotar a la mafia pacto con ella para limitar sus efectos públicos....
Así es, en democracia lo importante no es una sociedad honrada sino
lograr la convivencia entre ladrones y no ladrones. Por tanto Hitler y los
que quieren acabar con el vicio y el robo son un peligro para la
`estabilidad´,y en cambio lo bueno son los que pactan con la Mafia para
evitar que sus efectos sean escandalosos públicamente a cambio de
dejarles robar y mandar en la sombra.
No se trata de ser cristianos, no lo soy, sino de comprender que todo
sentimiento religioso que se base en valores no materiales es algo que
va contra el sistema.
Creo que lo expresa bien V. Risco al decir:
"Nietzsche halló, y no ha habido ni puede haber quien lo rectifique, el
diagnóstico de la enfermedad europea: degeneración del carácter,
atrofia de la personalidad individual, debilitamiento de la voluntad.
Pero se la atribuyó principalmente al cristianismo y esto no es verdad;
claro que el cristianismo contiene ciertos elementos deletéreos y que,
en lo humano y social, no tiene contra los elementos de corrupción,
defensas tan enérgicas como todavía las tiene el Islam. Mas es en otra
parte donde hay que buscar las causas de la decadencia europea.
Nietzsche era todavía un volteriano.
Es que para valorar de modo integral nuestra civilización tenemos que
vencer un gran número de prejuicios y de obstáculos interiores que
provienen de nuestra especial educación".
("Las tinieblas de
Occidente", Vicente Risco).
Así es, hay que superar la visión volteriana y nietszchesiana de que la
decadencia viene de la compasión o el amor al prójimo, la ayuda al
débil, etc... no es el amor la semilla de la decadencia sino el
materialismo, el abandono de ideales y la sumisión al interés y la
comodidad egoísta.
EL UTILISMO Y LA VANIDAD DE LAS CIENCIAS.
"Los progresistas son como los caballos que llevan ojeras de
cuero en los ojos. No pueden ver más que adelante"
Santiago Rusiñol, `Máximas´


Malo es no comprender la utilidad de las cosas pero peor es creer que
las cosas solo valen según su utilidad. El utilismo es la `fiebre´ que
manifiesta la enfermedad de la decadencia.
Dice Spengler tratando del espíritu del romano en su decadencia: "Con
razón despreciaba el romano al graeculus histro, «artista» y «filósofo»
trasplantado al suelo de la civilización latina. La filosofía y las artes no
eran ya de aquel tiempo; estaban agotadas, gastadas y, además, eran
superfluas. El instinto de las realidades vitales se lo decía al romano.
Una ley romana pesaba entonces más que todas las líricas y
metafísicas de las escuelas. Y yo sostengo que muchos inventores
diplomáticos y financieros de hoy son mejores filósofos que todos esos
que se dedican al vulgar oficio de la psicología experimental".
Cuando Roma dejó de creer en sus dioses y su destino, y solo creyó en
poder y hechos, su decadencia había empezado. Porque el poder se
mantiene pero si es hueco solo hace que crecer para romperse. El
poder de Roma era enorme precisamente cuando ya no creía en nada,
y las virtudes habían desaparecido.... nadie pensaba en la decadencia
pero estaban ya en ella totalmente. Solo el médico que miraba de
frente al enfermo se daba cuenta de su vacío y de su fiebre utilista,
Catón y unos pocos alertaron ese vacío. Sila trató de imponer por la
fuerza una restauración moral (pero la fuerza jamás logra llenar el
hueco del espíritu). Y así entre pequeñas reacciones y grandes
decadencias morales, ya nada podía salvar de la decadencia a lo que
había sido una República ejemplar de Hombres de Gran Estilo y se
había convertido en un lupanar de viciosos y avariciosos.
Hoy USA parece invencible, pero su estructura es la más viciosa y
corrupta, el utilismo en su dios, el vacío de las virtudes que hicieron
grande América es total. Es el imperio de la decadencia. Europa está
ya en la decadencia sin `imperio´. Mientras el `espíritu´ de ambos, de
Europa y USA es el de Sión, allí es donde reina el poder ahora, el poder
de le mente, su imperio del Vicio, la Bestia.
El utilismo esconde solo la incapacidad para tener valores superiores,
aquellos que solo miran la utilidad es porque no tienen nada más en su
`persona´, no tienen ya valores, y cuando falta lo superior se llena con
lo inferior, con el egoismo utilista.
Y el utilismo se basa en una filosofía concreta: el materialismo
cientifista.
"En el siglo XVIII, La Mettrie, Helvecio, D'Holbach y la Enciclopedia
pretenden que el conocimiento claro y distinto, esto es, la ciencia,
basta para la perfección de la humanidad. La ciencia persigue la
identidad irrealizable del pensamiento y del ser: quiere ser el
conocimiento absoluto de la naturaleza de las cosas, el saber opuesto
a la creencia pretende explicar el mundo y el hombre. En la edad de
oro del Positivismo se creyó esto posible: los sabios se aplicaron á
reducir los hechos espirituales á hechos biológicos, los hechos
biológicos á hechos físico-químicos, y los hechos físico-químicos á
hechos mecánicos; era el triunfo del mecanicismo, iniciado por
Pitágoras. Se quiso explicar científicamente la sociedad, la religión, el
arte, el genio, el crimen... La ciencia iba á damos la realidad tal como
es..." (`Las tinieblas de Occidente´, Vicente Risco).
La Ciencia no logra explicar al Hombre, lo llena solo de traumas, lasociedad de convierte en un Zoo de neuróticos, decadentes y corruptossin valores, tras el Oro, la Utilidad.Y en ese estado el Trabajo deja de ser una cualidad de colaboración
comunitaria a la subsistencia para ser solo la búsqueda de la avaricia.
Ya Lamartin en `Historia de los girondinos´ definió el trabajador
moderno como `especie de esclavitud atemperada por un salario´.
La utilidad quita toda posible proyección sana de trabajo y lo convierte
en un mero `intercambio de esclavitud por salario´. Y lo que es peor, de
esclavitud voluntaria, la gente `ama´ solo el dinero y la fama que el
dinero da, y por tanto considera `lo mejor´ trabajar sin descanso y
dedicar la vida al trabajo para obtener ese dinero y esa `fama social´.
No tiene otros objetivos, su vida se convierte en un caminar hacia el
salario. Incluso la relación social se convierte solo en una búsqueda de
`clientes´ y negocios, de utilidades.
LA DEFENSA COMO SIGNO DE INTOLERANCIA.
"Esa clase de generales sobre los que Perón había dicho que
no sólo perderían una guerra sino incluso un desfile".
"Los cafetaleros se dieron cuenta de que no necesitaban en
realidad una ideología para defender sus tierras, sino que con
una pistola bastaba, y que un tirador sin preparación
ideológica es tan bueno como uno que lee libros raros, y que
los anticomunistas más seguros son los que no se hacen
demasiadas preguntas teóricas y pasan más tiempo en el
polígono de tiro que leyendo".
(`La Muerte del Héroe´ de J C Castillon)
Una de las muestras de la decadencia es la pérdida de la sacralidad y
el espíritu de defensa.
Hoy en día incluso el que defiende su casa, su honor o su propia
seguridad es considerado `violento´ y normalmente acaba acusado
ante los tribunales.
La sociedad decadente no comprende la defensa como un Valor, y por
tanto todo lo que corresponde a la defensa pierde su carácter
`sagrado´, o sea ligado al valor personal, y se convierte en una mera
`utilidad´.
La policía y la `denuncia´ sustituye a la defensa. Las personasdejan de ver el valor personal como un hecho positivo y lo ligan a laviolencia y la `intolerancia´.Al final todo lo que exige violencia se delega a `profesionales´, pues la
gente, la sociedad, ha perdido el concepto de Valor, ha perdido su
sentido sacro y honorable.
Los militares se convierten en mercenarios y las gentes solo luchan por
sueldos. Los mercenarios, la violencia mercenaria, profesional, que
puede ser incluso más brutal pero que no tiene ya la base mítica y
honorable.
La decadencia se muestra siempre por esa desacralización de la
defensa, la cobardía y el miedo a defender el propio Honor, y por fin la
condena a la defensa, que es la etapa actual: defenderse es un delito a
menudo y siempre algo `no bien visto´. Se prohibe que el pueblo se
defienda, incluso contra los vendedores de droga o grupos de
gamberros, y todo brote de dignidad y defensa es una intolerancia o
una actitud `antidemocrática´.
Es muy interesante ver la actitud de las personas cuando la roban, o
sufren un ataque o incluso matan a un familiar. Cada día son más los
que solo saben que declarar su dolor, pero sin ser capaces de reclamar
violencia, respuesta adecuada. La gente se acostumbra a que `no hay
nada a hacer´, no solo porque no lo permite el sistema sino porque su
propia mentalidad ha perdido la fuerza de asumir la violencia como
positiva cuando se ve agredido su honor y su entorno.
LA DECADENCIA DEL ARTEMuere en 2002 el judío con pretensiones de artista Larry Rivers. "Genio
de lo vulgar" le llamaban. Una de sus esculturas más famosas es un
hombre negro sodomizando a una mujer blanca. Sexista y lleno de
hijos ilegítimos, pornógrafo, era adorado por la prensa... sionista claro.
Hay muchos casos de decadencia total del arte actual pero no es la
basura artística actual lo que muestra más claramente el estado de la
decadencia, sino que para analizar el proceso de decadencia en el arte
lo vital es analizar aquello que dijo Risco:
"El arte ha de fundarse necesariamente en una concepción mística de
la vida" ("Las tinieblas de Occidente", Vicente Risco)
Pío Baroja hace notar en varios escritos las señales precursoras que
denuncian el desmerecimiento del trabajo artístico en la vida moderna:
la mas grave, la falta de fijeza de principios estéticos, la súbita
aparición y decaimiento de escuelas y tendencias innumerables,
prueba de que nuestra época no podrá encontrar su fórmula de
expresión artística.
La claridad de observación de Pío Baroja, encuentra iguales señales en
el campo de la Ética.
O sea, el problema de fondo en la decadencia es la falta de valores, y
en arte esto se refleja en la incapacidad para concebir un arte real, por
tanto deben tomar una dirección que sustituya los valores por algo
posible en su estado mental: la originalidad, el cambio, el sexo, la
utilidad, ect....
El arte decadente siempre ha sido aquel que ha sustituido esa
`concepción mística´ o `espiritual´ que sustenta el arte verdadero por el
circo, el, espectáculo, el alarde de extravagancia.
Porque contra lo que se puede pensar el peligro no esta en ese arte del
judeo-sionista que plantea un cuadro de negros y blancas o ideas
antirracistas o apoyo a las tesis políticas del sistema, eso no es más
que propaganda. No, el mal, el arte decadente real, esta en la
extravagancia, es la creencia de que aquello que sea original será
premiado, porque estamos en un circo y divertir es el motivo del arte-
basura actual.
El absurdo, la estupidez, el buscar lo más extraño para lograr
sorprender a un medio cultural diletante y vulgar que se aburre, ese es
el arte decadente.
Si el enemigo fuera capaz de crear un arte bello y sensible aunque
fuera defendiendo ideas democráticas, el caso sería distinto. No
estamos ante unas esculturas bellas y bien trazadas pero con un
sustrato político negativo, no, estamos ante una basura formal, que no
tiene, o poco importa si tiene, sustrato ideológico, pues en si es un
asco como obra, sea cual sea su significado.
La decadencia del arte no se muestra en el `sentido´ que refleja ese
arte sino en su propia miseria formal y sensible, es su propia realidad
como obra artística.
La decadencia es un hecho, y nunca se ha salido de una decadencia de
forma rápida ni programada, el futuro es imprevisible, pero lo que si
parece claro es que las dos principales bases de cambio es hoy son:
1- La invasión racial, las sociedades `multiraciales´ con toda su carga
globalizadora y mundialista, la pérdida de identidad y de comunidad.
2- la tiranía total del Dinero, la usura, el Mercado... el materialismo
económico dirigiendo el mundo, la política convertida en esclava del
dinero.
Por tanto RACIALISMO Y SOCIALISMO son las soluciones a la decadencia actual.
¡NACIONALSOCIALISMO!.
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